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  • Redacción.

La pugna en el TEPJF continúa entrampada


El magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Reyes Rodríguez Mondragón, sostendrá la defensa en su cargo y para ello reveló algunas decisiones de racionalidad y austeridad que ha tomado en las políticas administrativas internas, así como la distribución de áreas que ostentan las magistraturas.


En medio de la ruptura con los magistrados Mónica Soto, Felipe Fuentes y Felipe de la Mata, quienes argumentaron que le perdieron confianza por su manejo administrativo, el magistrado presidente publicó cuatro cuartillas en su cuenta de la red social X, donde desglosa una serie de políticas en su gestión y al final asevera que la decisión de separarse de su cargo “requiere ponderar las consecuencias y calibrar sus efectos en plenas campañas de la Presidencia de la República.


Estén ciertos de que la democracia mexicana, la independencia judicial, la autonomía de la institución, mi compromiso con la justicia, así como la estabilidad del proceso electoral estarán al centro de mi valoración, subrayó en la parte final de este comunicado, publicado en una cuente reciente, pues había dejado de tener presencia en esta red social, después de que su anterior perfil fue hackeado.


Dos horas después de que publicó el comunicado, los tres magistrados le reprocharon, señalando que con ello quería confundir a la ciudadanía.


Se equivoca al pretender generar una falsa percepción acerca de las razones que nos motivan a pedir su renuncia, espetaron.


Antes, Reyes Rodríguez indicó que tras la ausencia de Soto, Fuentes y De la Mata en el informe de labores que presentó el lunes 4 de diciembre en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, les pidió una reunión privada para saber sus razones.


El miércoles pasado los tres disidentes aceptaron tener ese encuentro entre los cinco de los siete magistrados que debe tener la sala superior (ya que hay dos vacantes que deberá designar el Senado). Ahí, le hicieron saber que había una pérdida de confianza y por ello le solicitaban su renuncia.


Ayer, los mismos magistrados justificaron en un documento que por respeto a esta institución evitaron detallar las razones por las que quieren su dimisión, pero él sabe cuáles son esos motivos y conoce perfectamente el camino para encontrar una solución.


Incluso lo acusaron de servir a intereses ajenos al tribunal y que por ello ha mostrado debilidad en el manejo de esta institución, que es de vital importancia para la estabilidad democrática del país.


Por su parte, Rodríguez Mondragón detalló que emprendió una política de racionalidad del gasto y austeridad, por lo que se han reducido beneficios, como restringir “el gasto en viáticos y pasajes internacionales. Por ejemplo, la compra de pasajes para magistraturas en categoría business debe ser excepcional y justificada”.


Otra de las decisiones que adoptó, explicó, fue reducir de nueve a cinco vehículos por magistratura, así como un límite de dos dispositivos de peaje en carreteras y autopistas urbanas, con lo que han logrado disminuir a menos de la mitad los gastos, pasando de 578 mil pesos en 2021 a 249 mil pesos este año por ese concepto.


Admitió que sí solicitó una auditoría en la Secretaría de Acuerdos. Sin embargo, las tres magistraturas inconformes con esta política de rendición de cuentas giraron un oficio para dejar sin efectos la inspección a cargo de la Visitaduría Judicial del TEPJF. Además, negó “categóricamente cualquier señalamiento y participación en algún hecho ilícito.


Quiero ser enfático en señalar que siempre he buscado el diálogo más amplio y abierto posible para la conducción del máximo tribunal electoral de nuestro país, aseveró, aunque la reanudación de la sesión pública no se convocó hasta el cierre de esta edición.


**Con información de LA JORNADA



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