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  • Redacción.

POR LOS MUNICIPIOS | Taller de obsidiana del periodo clásico fue hallado en Acatzingo


Por: Leticia Montagner

El Divulgador Histórico Carlos Arreola López, en su página de Facebook dio a conocer que, en el lugar menos pensado, en la cabecera del Municipio de Acatzingo, por invitación de Roberto Ramírez, realizó un recorrido de reconocimiento en un terreno baldío, ubicado en el barrio de San Miguel, donde previamente en varias ocasiones ha encontrado cerámica, un pequeño ídolo esculpido en roca basáltica, así como múltiples piezas de obsidiana. Se trata de un posible taller para la producción de herramientas y navajas de obsidiana del periodo clásico mesoamericano, vinculado a Teotihuacán o Cantona.

El hecho de que ese lugar se haya encontrado un taller de producción de herramientas hechas a partir de la obsidiana, está basado en los restos de este material que son frecuentes en espacios que para este fin se habilitaban en el México antiguo. Entre los restos encontrados están varios núcleos agotados, a partir de los cuales al ser trabajados se obtenían navajas o flechas, también se encontró un núcleo prismático del que se obtienen puntas alargadas de navajas muy peculiares de las cuales también se encuentran en gran cantidad algunas con muescas, para ser amarradas con fibras vegetales, casi siempre a mangos hechos de diversas maderas, también se encontraron raspadores, que se utilizaban principalmente para la obtención de agua miel de los magueyes.

De acuerdo al punto de vista de Arreola López, el hecho de que en esta región no se encuentren depósitos naturales de este cristal de origen volcánico, indica que los núcleos, que fueron trabajados en este lugar, debieron ser trasladados muy seguramente de Teotihuacán o de Cantona, que eran los dos grandes centros productores en talleres estatales y familias, de herramientas punzo cortantes de este material, para su uso doméstico, ritual o bélico.

El área se encuentra a 4 kilómetros del Altepetl de Acatzingo en el Cerrito que fue el primer emplazamiento investigado por el Arqueólogo Arturo Montero y Medina Jaen en la década de los noventas y principios del siglo XXI; está a 3 kilómetros del emplazamiento conocido como Acatzingo el Viejo y a 4 kilómetros del lugar donde se encontraba el Señorío de Acatzinco, al que llegó Hernan Cortes en agosto de1520, donde hoy día se encuentra el barrio de Tetela, tras la fundación española realizada por los frailes franciscanos en 1558. Este hecho ubicaría este antiguo taller, fuera de los 3 emplazamientos documentados, por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que sería un indicador de un área ocupada por una colonia de comerciantes y artesanos, vinculados a una de las 2 ciudades que, durante el periodo clásico y posclásico, controlaron, el comercio y la producción de artefactos de obsidiana.

Esta práctica migratoria era muy común para garantizar el intercambio y el comercio, principalmente de alimentos y que, desde el preclásico, mil 500 años antes de nuestra era, en que ya había producción agrícola, a gran escala, por el territorio Puebla-Tlaxcala y específicamente en el valle de Acatzingo, un lugar de abasto de hortalizas, aunado al hecho de que el tianguis en esta población, se ha realizado desde épocas inmemoriales, concluyó Arreola López.


Contacto leticia_montagner@hotmail.com

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