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  • Redacción.

Panamá elige Presidente con halo de corrupción

Once minutos antes de las 9:00 de la noche de ayer (hora local), el presidente del Tribunal Electoral (TE) de Panamá, Alfredo Juncá, le informó a José Raúl Mulino, que resultó ganador de los comicios presidenciales, venciendo a otros siete aspirantes.


Con 94 por ciento de los votos escrutados y una preferencia del 34.4 por ciento, la autoridad electoral notificó de forma pública su victoria al candidato del partido Realizando Metas.


Tras ser confirmado como ganador extraoficial de una contienda con 77.36 por ciento de participación, Mulino afirmó que fue una campaña electoral en la que hubo intentos para “boicotear que un partido legalmente constituido pudiera tener un candidato porque a un grupito no le daba la gana”.


“Misión cumplida carajo, aquí estamos porque hemos llegado con el voto panameño duélale a quien le duela”, dijo Mulino ante sus simpatizantes.

Además, afirmó que a pesar de impulsar “un gobierno proempresa privada, no nos podremos olvidad de los que tienen hambre, de los que quieren un empleo, de los que necesitan agua potable todos los días”.


Asimismo, afirmó que convocará a los líderes de los diferentes partidos y gremios de Panamá para formar un gobierno de unidad nacional “sin repartidera de puestos” e informó que el presidente Laurentino Cortizo le solicitó una transición pacífica.


“No me anima, a pesar de todo lo que me hicieron en esta campaña, una gota de venganza”, sentenció.


Y es que José Raúl Mulino llegó como emergente a la candidatura de su partido para sustituir al exmandatario Ricardo Martinelli, a quien la justicia panameña declaró culpable por el delito de lavado de dinero e impuso una condena de 10 años y seis meses de cárcel, más el pago de una multa de más de 19 millones de dólares.


Martinelli pidió asilo en la embajada de Nicaragua y designó a Mulino como su sucesor; posteriormente, un tribunal trató de dejar también a éste último fuera de la contienda, pero el viernes pasado la justicia decidió que sus aspiraciones a la presidencia eran legales.


Ayer, ya como virtual presidente electo, Mulino afirmó: “Me comprometo con el país a armar un gobierno de unidad nacional lo antes posible, porque todos los panameños tenemos que sumar esfuerzos para poder avanzar en la agenda nacional que impera. Gracias a ustedes (el Tribunal Electoral), gracias al pueblo panameño”.


Mulino, de 64 años, fue seguido por el excónsul Ricardo Lombana, que obtuvo 25 por ciento de los sufragios, de centroderecha, en unos comicios presidenciales que se deciden a una sola vuelta y por mayoría simple; por su parte, el expresidente Martín Torrijos (2004-2009), quedó en tercer lugar con 16 por ciento de los votos.

Polémica

Mulino, ministro de Seguridad del gobierno de Martinelli (2009-2014), visitó al político en la embajada de Nicaragua, donde está asilado desde febrero para evitar la prisión.


Ante las críticas de ser el delfín del expresidente, acusado de corrupción, Mulino aseguró que “éste que está aquí, no es títere de nadie, yo no estoy aquí porque me puso alguien, ni porque el dedo de alguien me puso el voto popular”.


Sobre el tema controversial de la migración, Mulino afirmó recientemente: “Vamos a cerrar el Darién y vamos a repatriar a todas estas personas como corresponde, respetando los derechos humanos”.


En próximos días se sabrá cómo se conformará el Congreso nacional.

El dato

  • Constante regional

  • Realizando Metas, partido ganador, fue fundado en 2021, caso similar a Semilla, en Guatemala, y La Libertad Avanza, de Argentina, movimientos jóvenes en el gobierno.


**Con información de EXCELSIOR

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