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  • Redacción.

Dos mexicanos desaparecidos tras derrumbe del puente en Baltimore


Al menos dos mexicanos están entre los desaparecidos tras el derrumbe del puente de Baltimore. Así lo confirmó Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa de este miércoles. “El informe que tenemos es que son tres mexicanos. Uno fue rescatado, salió con vida, herido pero está ya a salvo. Hay dos que están desaparecidos”, dijo el presidente.


Las autoridades informan de seis personas que aún no han sido encontradas, todos eran inmigrantes de origen latino: de México, Guatemala, Honduras y El Salvador. “No creemos que vayamos a encontrar a ninguna de estas personas aún con vida”, declaró Shannon N. Gilreath, de la Guardia Costera, la noche del martes, cuando se pusieron en pausa las labores de rescate.


Los seis desaparecidos trabajaban para la empresa Brawner Builders y realizaban obras en el puente Francis Scott Key en el momento en el que el barco perdió el control y se estrelló contra uno de los pilares, en la madrugada del martes. Los hombres reparaban el asfalto de la estructura. Las autoridades hondureñas han identificado a una de las víctimas como Maynor Suazo, de 37 años. Suazo es el menor de ocho hermanos y padre de dos hijos. Su familia, originaria de Santa Bárbara, llegó a Estados Unidos en 2003, señaló uno de sus familiares a los medios estadounidenses.


El Gobierno de Guatemala dio a conocer que hay dos de sus ciudadanos entre las posibles víctimas: uno de 26 años que era originario de Petén y otro de 35, de Chiquimula. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha establecido contacto con sus familiares para confirmar sus identidades y dar asistencia consular, señaló en un comunicado. Otro de los desaparecidos ha sido identificado como Miguel Luna, un obrero salvadoreño que reside en Estados Unidos desde hace 19 años y tiene tres hijos, de acuerdo con declaraciones del director de la organización CASA Maryland citadas por la agencia Efe. Luna era miembro de varios años de esa asociación, agregó. El Gobierno salvadoreño no se ha pronunciado.


“Sabemos quiénes son, de dónde son, hay comunicación con sus familias, se les está apoyando, hay asistencia del cuerpo diplomático en Baltimore, Washington, se está trabajando con ello”, comentó López Obrador sobre los mexicanos afectados en el siniestro. Las familias pidieron privacidad, mientras continúan los operativos para dar con los cuerpos, agregó el mandatario, que lamentó lo sucedido. El Gobierno mexicano adelantó que no dará a conocer los nombres de los afectados. Las autoridades estadounidenses han descartado que se tratara de un choque intencional y han dicho que la colisión se dio después de que el buque sufriera una falla eléctrica y perdiera el control.


López Obrador puso en valor los trabajos que realiza la comunidad migrante en Estados Unidos y criticó las políticas de mano dura abanderadas por algunos sectores de Washington. “No merecen ser tratados como suele pasar por algunos políticos irresponsables y con poca sensibilidad en Estados Unidos”, dijo. También se solidarizó con las víctimas de los otros países, “hermanos” de Centroamérica. Las cancillerías de los cuatro países de origen de los trabajadores han sido cautelosas al dar información sobre ellos y el número total de afectados. Se han concentrado, en cambio, en dar asistencia consular a las familias, mientras se aclara la situación.


Las autoridades del Estado de Maryland subrayaron el valor de los dos obreros que sobrevivieron al accidente, uno de ellos ileso y otro en estado de salud grave, así como de quienes bloquearon los accesos del puente cuando se difundió el aviso de emergencia del choque para evitar una tragedia mayor. “Estas personas son héroes”, dijo el gobernador Wes Moore. “Salvaron vidas”, agregó. Moore se puso en contacto con las familias de los desaparecidos para ofrecerles apoyo durante las labores de búsqueda y pidió el respaldo del Gobierno de Joe Biden para superar la emergencia.


Después de suspender los trabajos por el mal tiempo, las autoridades anunciaron que iban a reanudar los esfuerzos para dar con los trabajadores a primera hora de este miércoles. La Guardia Costera reconoció que el tiempo que ha pasado desde el derrumbe y la temperatura del agua reducen a mínimos las probabilidades de encontrar a los trabajadores con vida.


**Con información de EL PAÍS

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