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  • Redacción.

Gran labor social de la Iglesia en Puebla




A través del Banco de Alimentos (BA) de Cáritas, dependiente de la Arquidiócesis de Puebla, la Iglesia Católica ha emprendido un impresionante trabajo pastoral, una labor poco conocida y que está a cargo del Arzobispo de Puebla, don Víctor Sánchez Espinosa.


En una visita al BA con un grupo de periodistas, el Arzobispo estuvo acompañado de Alexandra Ladrón de Guevara, Gerente de Fortalecimiento y Alianzas y Carlota Corona Vela, Coordinadora del BA.


El BA Cáritas se inspira en la Madre Teresa de Calcuta, quien decía: Dar hasta que duela y servir a los más pobres entre los pobres.


Aquí laboran 250 voluntarios sin sueldo, a quienes se les proporciona comida y una despensa semanal donde la mayoría son mujeres.


Las cifras del problema


Las cifras del problema y la labor social de la Iglesia son impresionantes:


En México existen dos terribles realidades: Cada día 50 mil toneladas de alimento se desperdician. Sobra más de lo que hace falta. En el país se desperdician 250 mil toneladas de jitomate, 800 mil toneladas de pan que llenarían siete estadios de futbol y mil millones de litros de leche que cabrían en 400 albercas olímpicas.


Según el Banco Mundial en México se desperdician 20.4 millones de toneladas de alimentos; 40 billones de litros de agua utilizadas en los alimentos; hay 36 millones de toneladas de emisiones de Co2 en emisiones de Gases de Efecto Invernadero de 15.7 millones de vehículos del parque vehicular de Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México. Todo ello es equivalente al 4.4 por ciento del Producto Interno Bruto.


En el mundo el hambre mata más personas que el sida, la tuberculosis, la malaria y el Covid-19. Más de 900 millones de personas no tienen suficientes alimentos para llevar una vida saludable y activa, según el Programa Mundial de Alimentos de la FAO.


En México 30 millones de personas presentan carencia por acceso a la alimentación, es decir sufren de hambre, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en los estudios Resultados de pobreza en México 2020. Medición de pobreza 2016-2020.


En ese mismo estudio señala que hay carencias sociales, donde aumenta cada año el acceso a la alimentación nutritiva y de caridad, además del rezago educativo y disminuye el acceso a los servicios de salud y a la seguridad social, así como falta de calidad y espacios de la vivienda y el acceso a los servicios básicos de la vivienda.


Hay carencia alimentaria que aumentó del 2016 al 2020. Fallecen por hambre y desnutrición 8 mil 500 mexicanos en promedio al año; 23 mexicanos mueren todos los días por falta de alimento casi uno por hora y 26 por ciento de la población registrada tiene algún nivel de desnutrición, según la Secretaría de Salud federal 2021.


En el Estado de Puebla, 87.8 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza y vulnerabilidad. Puebla Capital es el cuarto municipio de todo el país con mayor concentración de pobreza, son 700 mil personas según CONEVAL.


Según la Universidad de Harvard, el desarrollo del cerebro humano depende de las experiencias tempranas. Los principales efectos a largo plazo de la desnutrición son el bajo rendimiento escolar y la baja capacidad para el trabajo ya que además de la situación fisiológica, existe alrededor de estos niños una situación de privación social que no les permite desarrollar sus capacidades.


Acciones del Banco Cáritas


Para mitigar estos problemas el BA tiene las siguientes metas:


Combatir el hambre y la desnutrición rescatando alimento que no se va a comercializar y así evitar que se desperdicie, canalizándolo a familias en pobreza alimentaria.


Rescate en promedio de mil 400 toneladas cada mes de alimentos, 60 por ciento perecedero, 40 por ciento no perecedero que provienen de huertos, invernaderos, centros comerciales, centrales de basto, restaurantes, empresas alimentarias y sociedad civil. Se cuenta con 50 unidades de transporte.


Población Atendida por el BA: 160 mil personas semanalmente con 280 puntos de entrega a 120 instituciones y 60 mil despensas entregadas mensualmente. Llegan a 62 municipios de Puebla y 33 de Tlaxcala.


Se brinda alimento caliente en comedores para personas en situación de calle, indigentes, migrantes. Entrega semanal de paquetes alimentarios en Puebla y Tlaxcala. Capacitación para buscar auto sustentabilidad de las personas atendidas para que tengan empleo digno y autoempleo.


Por otra parte, don Víctor comenta que el Banco de Alimentos Cáritas Puebla es una fundación de beneficencia privada con 26 años de servicio y con un patronato de la sociedad civil.


Tiene 9 reconocimientos: Premio Nacional Monte de Piedad 2017; ISO 9001 2015; Mejores Lugares de Trabajo en México en 2018; Institucionalidad y Transparencia de CEMEFI; Distintivo H, SROI (Social Return on Investment); Empresa Líder en Innovación Sustentable 2022 en el ramo Fundación; Effective Organization, Global Giving 2022; HSBC, Líderes Innovación Sustentable, Categoría Fundación.


Cáritas inició hace 26 años en una bodega de la Central de Abasto. Hoy día en México existen 53 Bancos de alimentos en la red BAMX. Cubren 9 regiones, 26 estados con presencia, 30 estados con cobertura. Su lema es: Incrementamos la seguridad alimentaria de México. Somos los bancos que alimentan a México. Actualmente el BA de Puebla se ubica en el Camino Antiguo a Tlaxcala en el Parque Industrial Ocotlán, en San Francisco Ocotlán, Coronango.


Su misión es combatir con espíritu solidario la inseguridad alimentaria de las personas vulnerables de la región proporcionándoles alimentos confiables, formación nutricional y capacitación para el desarrollo de la autosuficiencia alimentaria.


Su visión es ser una comunidad que logra la seguridad alimentaria en la entidad, de manera soldaría, eficaz, transparente y confiable, utilizando las mejores prácticas, tecnología e infraestructura. Sus valores son caridad, justicia, honestidad, sencillez, generosidad y respeto a la dignidad humana.


Es una iniciativa de la sociedad civil unidos en un solo objetivo: Hambre Cero, a través de la conciencia, la compasión y acción de compartir kilos de arroz y frijol.


La sociedad civil responde a esta obra social, pero de los gobiernos estatal, municipal y los principales políticos y partidos no colaboran para nada, pero son exigentes con pago de impuestos y poca ayuda para servicios básicos.

En fin, como escribió Gustavo Adolfo Bécquer (España, 1836-1870) en su Rima LXV:

Llegó la noche y no encontré un asilo ¡y tuve sed…! Mis lágrimas bebí ¡y tuve hambre y los hinchados ojos cerré para morir! ¡Estaba en un desierto! aunque a mi oído de las turbas llegaba el ronco hervir, yo era huérfano y pobre… ¡El mundo estaba desierto… Para mí!


raultorress@hotmail.com

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